Antecedentes

El patrimonio fortificado de Bayona: historia-conservación-reutilización

Antaño, las villas fortificadas en Francia tenían como función defender el territorio pero a partir de finales del siglo XIX, como consecuencia de la pérdida de importancia de los enclaves militares, surge un desinterés por unos edificios militares ya obsoletos. Son construcciones que se prestan mal a los proyectos de expansión de la “villa moderna”, lo que provoca la destrucción de innumerables lienzo de muralla y acuartelamientos. Es hacia los años setenta cuando empieza a reconocerse plenamente en Francia su valor patrimonial y urbano y se plantea la reconquista progresiva de los mismos. Las villas fortificadas se convierten en reto territorial, lo que provoca que dichas construcciones entren a formar parte de los temas centrales de las problemáticas de la ciudad.

La ciudad fortificada de Bayona ilustra plenamente, a través de un abanico de actuaciones, la variedad de opciones de las que dispone una ciudad cuando está tan orgullosa de su patrimonio militar: usando o recalificando, restituyendo o restaurando.

Vista aérea de los fosos alrededor de la Tour de Sault y la Porte d’Espagne. Campo de rugby en 1994. De Martine de Parscau.

Vista aérea de los fosos alrededor de la Tour de Sault y la Porte d’Espagne

 

Recalificación urbana

«Puerta Francesa» a las puertas de España, Bayona, «la centinela de los Pirineos» estaba predestinada a desempeñar un papel de primer orden. Este puerto atlántico, en la confluencia de los ríos Adour y Nive, es un buen ejemplo de ciudad fortificada, con todavía, presencia de murallas.

La villa antigua se divide en tres barrios bien delimitados por los ríos Nive y Adour: El Grand Bayonne, ciudad alta sobre la orilla izquierda de la Nive; la Citadelle Vauban sobre la orilla derecha del Adour; y el Petit Bayonne además de un conjunto de murallas y baluartes dominados Château Neuf, construido al final de la guerra de los Cien Años, entre el Adour y la Nive.

Este enclave de 9 hectáreas, colindante con el popular barrio del Petit Bayonne, fue un espacio que se sustrajo a los habitantes de la ciudad debido, en un primer momento, a la presencia de los conventos, y más tarde a los acuartelamientos, llamados “cuarteles del Nive”.

Ya en 1946, el alcalde de Bayona solicita al ministerio de los ejércitos la cesión de este enclave «con objeto de instalar distintos servicios municipales o de utilidad pública» y evoca las «muy fecundas posibilidades urbanísticas» que dicho acuerdo aportaría a la villa «en previsión de una verdadera ciudad universitaria en el barrio del Petit Bayonne»…..Ante las continuas negativas, no puede más que deplorar «el mantenimiento de esta decisión negativa que bloqueará de manera irremediable el desarrollo de la ciudad». Nada conseguirá desbloquear la situación, ni siquiera la propuesta de un intercambio compensado, por lo que el expediente cae en el olvido durante veinte años. Harán falta veinte años de negociaciones para que se firme el acuerdo de cesión total. Mientras tanto, el ejército había creado la M.R.A.I. (Misión para la realización de los activos inmobiliarios) así que el acto de cesión se firma el 18 de febrero de 1993.

La confrontación entre la nueva configuración del enclave de los cuarteles del Nive y los barrios circundantes supone un reto considerable para Bayona. La calidad del tratamiento de este conjunto y su articulación con el tejido existente serán fundamentales. No es se trata únicamente de un problema de escala sino también de sentido, programa y forma.

En 1995 concluye la restauración del Château Neuf: el departamento de informática de IUT, con cerca de doscientos estudiantes, ocupa dos alas del edificio, mientras que en el ala norte se instalan las oficinas de administración y conservación, además de los fondos del Museo Vasco y de la Historia de Bayona.

En 2000 le toca el turno a otro vestigio del patrimonio militar de la ciudad ubicado en la confluencia de la parte alta y baja: el Baluarte de St Claire. Se reestructura, transforma y se le otorga un nuevo uso plasmando, de esta manera, la necesidad de una reutilización adaptada a usos y necesidades contemporáneos. El lugar, al cabo de veintidós meses de obras, se ha convertido en un aparcamiento. La entrada al mismo se sitúa bajo una bóveda de piedra con una longitud de siete metros. Esta intervención ha obligado a realizar una serie de obras de acompañamiento sobre las murallas: reconstrucción de las partes derribadas cerca del Chateau Neuf: restitución de la explanada alta; revegetación; plantación de árboles de fuste alto; restitución del largo paño sur permitiendo el acceso de vehículos al nivel bajo, y  acondicionamiento de una rampa de acceso a la explanada superior para peatones.

Una amplia operación, que incluye la transformación de almacenes y antiguos cuarteles del siglo XIX, permite la instalación de un campus universitario (2006-2008) en las inmediaciones de las fortificaciones del siglo XVII. Esta recalificación de los cuarteles pone en evidencia el deseo de reestructurar el espacio siguiendo los estratos y las formas de las antiguas construcciones militares, además del deseo de ubicar a los estudiantes en el centro de la ciudad. La instalación de un campus universitario en un entorno tan condicionado por la arquitectura (Plan de recuperación; reglamento emitido por el Estado) era un gran reto.

El estudio Stinco, autor del proyecto, propuso una distribución armoniosa y funcional de las distintas entidades del programa entre los antiguos edificios militares restaurados completándolo con nuevas construcciones. Alrededor de un gran patio central exento de cualquier construcción se organiza un conjunto de edificios. Este patio constituye el nexo de unión entre dos partes bien diferenciadas del enclave: la parte baja (allée des platanes) y la parte alta (Château Neuf) separadas por un desnivel de 9m. Algunos edificios son antiguos almacenes militares construidos a finales del siglos XIX de los que se han conservado ciertos elementos arquitectónicos como las jambas en piedra de Bidache, o los magníficos armazones en roble.

Este conjunto de 12000m2, que aglutina las aulas y salas de investigación de la UFR (Unidad de Formación y de Investigación) y el IAE (Instituto de Administración de Empresas) cuenta, igualmente, con tres anfiteatros horadados en el talud.  Nuevos edificios en hormigón con protectores en aluminio en perfecta armonía con las construcciones existentes completan el enclave. Una escalera monumental en hormigón permite acceder a las dos partes. En la parte superior un cuartel reconstruido por la agencia Stinco según los planos del siglo XIX alberga el IUT (Instituto Universitario de Tecnología) y el CLEREMO (Centro de Lenguas en Red y Multimedia abierto).

La nueva biblioteca universitaria construida por Jean de Giacinto (2008) es el resultado de una sutil alianza entre la estética contemporánea y un elemento defensivo del siglo XVII: el caballón. La estructura y la albanega en hormigón bruto de la biblioteca se asientan y casi desaparecen bajo el talud de la antigua construcción militar. Otras creaciones realizadas por Antonio Stinco completan este vasto programa: tres anfiteatros igualmente implantados bajo un caballón, así como los edificios abiertos sobre la explanada y destinados a la enseñanza completan este vasto programa.

La Citadelle de Bayona restauración de las mampostería, remates de lienzos y explanadas cubiertas de césped (2010-2011). De Martine de Parscau.

Ciudadela restaurada

Gracias a la demolición de los muros que rodean el antiguo acuartelamiento a lo largo de los muelles, surge un nuevo espacio de 5000m2 que lleva hasta las calles peatonales. En el suelo, diodos luminosos recuerdan la presencia del antiguo convento de los Franciscanos; la explanada cubierta con césped es un nuevo espacio para numerosas actividades.

En 2004 se restaura la traversa del Bastion Royal. En cuanto a la ordenación del enclave de los Franciscanos, el Consistorio de Bayona junto con sus socios (Conseil Général, y Communauté d’agglomeration) optaron por recuperar los elementos esenciales de este enclave patrimonial, uno de los cuales es la traversa del Bastión Royal también llamado muro para balas.

… El Bastion Royal empieza a construirse en 1675 según un proyecto del ingeniero real DESHOULIERES. En un primer momento es un macizo de tierra construido en ángulo aprovechando la parte ancha del terraplén para evitar el ataque desde el flanco. Este segmento de parapeto cuenta con un paso. En 1685 el proyecto de Vauban plantea la construcción de la traversa en mampostería y no de tierra…

El programa de obras realizado del arquitecto Didier Saurel, en 2004, se centró en la restauración de las mamposterías y los remates.

En el marco del proyecto FORTIUS, el consistorio de Bayona se plantea la restauración progresiva de la muralla del BOURG NEUF y los fosos. La demanda presentada ante las instancias europeas se refiere a la recuperación del Bastion Royal, cubriendo un periodo 2012-2014. Concierne la línea de fortificaciones del Bastion así como a los espacios situados en el exterior y a lo largo de dichas construcciones.

En cuanto a Bayona, y la luz del  diagnóstico del PDU (Plan de Movilidad Urbana) iniciado en 1996, los principales retos parecen situarse en la zona centro, víctima del conflicto generado por las distintas formas de desplazamiento, además de zonas de aparcamiento que degradan la calidad de espacios de excepción (muelles), y donde habría que mejorar la intermodalidad.

En mayo de 1994, se acomete la realización de un estudio destinado a la implantación de un aparcamiento en el foso entre la Tour de Sault y la Porte d’Espagne. Dicho entorno, actualmente ocupado por un campo de deportes, es un espacio protegido al igual que las cortinas y los aparejos de muralla que lo rodean. En su origen, correspondía a los fosos que rodeaban las fortificaciones, y más al sur a un revellín del que subsisten los alambores, taludes en forma triangular, y sobre los que se han instalado los graderíos.  A partir del mediados del siglo XIX, el uso militar de dichas fortificaciones comienza a desaparecen dando paso a nuevos usos esencialmente deportivos (creación de un campo de rugby y canchas de tenis). Estas ordenaciones modificaron el espacio hasta el punto que los fosos que rodeaban el revellín citado anteriormente y el que precedía a la porte d’Espagne eran o totalmente inidentificables o habían desaparecido.

Sin embargo, el espacio ha conservado buena parte de su esencia: El césped evoca todavía esos grandes espacios sin obstáculos donde el potencial enemigo no encontraba ningún refugio. La construcción de un aparcamiento subterráneo en este espacio no debería, de ninguna manera, alterar el aspecto ni la esencia del espacio, al contrario.

Con objeto de evitar excesivas modificaciones sobre todo en términos de nivel, el Arquitecto jefe de Monumentos Históricos, Bernard Voinchet, basándose en las características que aparecen recogidas en los documentos históricos optó por:

  • Un nivel de implantación que permita la continuidad del foso.
  • Recrear un efecto foso a los pies de la muralla con objeto de liberarla lo más posible.
  • Aplicar sobre los elementos integrantes del aparcamiento el mismo tratamiento que para las construcciones análogas que salpican la plaza militar.

El aparcamiento de la Tour de Sault se construyó en 2006. El campo de rugby fue ubicado sobre la losa que recubre el mismo.

El conjunto de las actuaciones muestra el deseo de recalificar el espacio inspirándose en las formas antiguas de la arquitectura militar.

Restitución

Basta con evocar la atalaya, en la confluencia entre los ríos Adour y Nive, desaparecida hace muchas décadas y su restitución en el centro histórico para poner en evidencia el vínculo de la ciudad con uno de sus más prestigiosos símbolos militares. Esta garita de piedra, parte integrante del sistema defensivo diseñado por Vauban en la punta de confluencia entre los dos ríos, y último vestigio del Bastion du Réduit, se desmoronó precipitándose al Adour en 1937. Las obras han permitido restaurar el lienzo y la atalaya (2004-2006). Los trabajos se acometieron en dos partes y después de que los servicios del Estado reconstruyeran las cimentaciones en hormigón. Un alzado preciso realizado a partir los andamios instalados al comienzo de la obra permitió determinar la geometría y el aparejo exacto de las mamposterías.

Atalaya restaurada en la confluencia de los ríos Nive y Adour(2006). De Martine de Parscau.

Atalaya restaurada en la confluencia de los ríos Nive y Adour(2006)

Restauración

La Citadelle Vauban, mirador suspendido sobre la ciudad, es una fortaleza diseñada por Vauban para «vigilar la ciudad». La ciudadela está en perfecto estado de conservación. Espacio de residencia del regimiento de élite de la infantería es un excelente ejemplo de la permanencia de un destino militar, que se ha mantenido invariable desde el siglo XVII. Alrededor de la ciudadela, se extiende progresivamente un complejo monumental compuesto por revellines, una rampa de acceso que llega hasta el río, y finalmente, en su vertiente norte, unas defensas que componen un conjunto monumental del siglo XIX de gran valor. Su mantenimiento es competencia del Ministerio de Defensa que encomienda al arquitecto de monumentos históricos Bernard Voinchet la restauración periódica de sus murallas. En 2013, debería comenzar una nueva campaña de obras con una duración de tres años.

Existen otros proyectos en estudio, como el previsto para 2020 y que pretende recalificar la orilla derecha del Adour entre el puente Saint-Esprit y el puente Grenet y la creación de un nuevo barrio a los pies de la ciudadela. Estos proyectos ponen en evidencia cómo una antigua ciudad fortificada suscita, inscribe y «fabrica» el futuro de una ciudad y de su nuevo urbanismo.

Martine de Parscau.
Arquitecta de la Dirección de Patrimonio de la ciudad de Bayona.